Agr. Santiago Caminotti | Marcos Juárez, Córdoba

Técnico de la Estación Experimental Agrícola (EEA)
de Marcos Juárez, Provincia de Córdoba

MUDANZAS

El Perito Agrónomo Santiago Caminotti es considerado uno de los mayores emprendedores que se puso al hombro la Estación Experimental Agropecuaria de Marcos Juárez, para proveer el máximo de beneficios a los productores de forrajeras, leguminosas y porcinos.

Además, fue uno de los primeros impulsores de la soja en la Argentina y es uno de los grandes referentes nacionales en materia de producción porcina.

Si bien ingresó al INTA en 1958, recién fue incorporado formalmente en marzo de 1959, desempeñándose como asesor de juventudes rurales para armar los Clubes 4-A en la flamante Agencia de Extensión Rural.

ROMPER EL HIELO

Cuando el Ingeniero Agrónomo Leonardo Galletti tomó la dirección de la EEA, lo primero que hizo fue alambrar el predio con una cerca de 10.000 metros. Luego debió dividir los lotes, señalar los caminos y nivelar las tierras, implantar árboles, controlar las obras del edificio central, entre otras actividades del inicio. Entonces solicitó a Caminotti que se encargara de las tareas experimentales. Debía sembrar, cosechar y avanzar en los ensayos de granos y forrajeras.

 

En los primeros ensayos que dirigió Caminotti fueron sembradas 926 parcelas con el objetivo de realizar estudios comparativos de rendimientos de trigo, avena, cebada, centeno, lino y maíz. También se pretendía determinar la densidad para dos variedades de trigo.

Por otra parte se implantaron 67 parcelas de forrajeras perennes para analizar su adaptación en la zona, 45 parcelas de forrajeras anuales y 56 para multiplicar maíz híbrido de la EEA Pergamino.

En el otoño de 1959 iniciaron los estudios con una colección importante de forrajeras, teniendo en cuenta que se trataba de una región que era mitad ganadera y mitad agrícola. En el invierno los ensayos abarcaron cultivos de avena, cebada y centeno. Ya en la primavera, de forma paralela a la inauguración de la Estación Experimental (el 19 octubre de 1959), empezaron los ensayos de maíz, sorgo granífero, girasol, sorgo
forrajero y forrajes para el ganado vacuno.

MITAD Y MITAD

En el otoño de 1960, Caminotti comenzó con los ensayos de poblaciones de alfalfa y a los pocos meses inició los trabajos con soja, persiguiendo la idea de introducirla en el proceso de diversificación de las especies que intervenían en la secuencia de los cultivos agrícolas. Esto lo convirtió en un pionero nacional en esta oleaginosa.

En la primavera de 1960 se sembró una colección completa de variedades de soja de ciclos superprecoz, precoz, medio, largo y hasta muy largo. También se desarrollaron ensayos comparativos de rendimientos diseñados en universidades norteamericanas.

Simultáneamente se produjo la siembra de las primeras franjas con máquinas adaptadas en los campos de los productores.

Las primeras estadísticas agropecuarias oficiales que toman en cuenta la existencia del cultivo de soja en Córdoba datan de la campaña agrícola 1971/72, con 80 hectáreas implantadas a nivel provincial.

Caminotti admite que cuando puso aquellas primeras semillas no pensó que, varios años después, este cultivo alcanzaría la trascendencia que alcanzó y ocuparía el primer lugar en la agricultura nacional.

En medio de este proceso, el agrónomo debió repartir las actividades de investigación con la tarea de asesor de juventudes rurales en los Clubes 4-A. Este doble esfuerzo fue desarrollado durante sus diez primeros años en el INTA.

ENTRENAMIENTO PORCINO

Debido a que la actividad porcina era muy importante en la región, el Director de la Estación Experimental, Ingeniero Agrónomo Ernesto F. Godoy, decidió que Caminotti empezara a trabajar en esa línea. Así, el agrónomo Caminotti trabajó en tareas de extensión en porcinos desde 1970. Llevó adelante el programa denominado “Plan de tecnificación de la producción porcina en el área de Córdoba”, con una fuerte demanda

de información y de capacitación por parte de los productores, ya que el 90% de las chacras tenía cría de porcinos.

En 1978 se creó la Unidad Demostrativa Agrícola Porcina en el INTA Marcos Juárez, la cual se convirtió en un referente nacional tecnológico de la producción de cerdos a campo. También en un centro de capacitación para productores, estudiantes y profesionales, además del marco adecuado para la creación de Fericerdo, hasta hoy la única exposición del sector porcino en el país.

La llamaban una chacra dentro de una Estación Experimental, relata Caminotti, que dirigió la unidad hasta su jubilación, en el año 2000.

Se trataba de simular, lo más cerca posible, lo que ocurriría en un establecimiento de cría de porcinos, en cuanto a la forma de trabajo y a las tecnologías que se deberían aplicar.

 

 

Actualmente, luego de 32 años de actividad, la Unidad Demostrativa, con el respaldo de la Asociación Cooperadora, es un centro de referencia nacional e internacional. Los números han confirmado que la combinación de la agricultura con porcinos, desarrollada en una pequeña explotación a campo, puede multiplicar el ingreso del productor en forma significativa.

 

SIEMBRA TECNOLÓGICA

Mediante estos logros se pudo demostrar a los productores la importancia del asesoramiento técnico y la conveniencia de aprovechar la creciente generación de tecnología orientada al medio rural.

Ahora los chacareros acceden más fácilmente porque han perdido la resistencia a los cambios, explica Caminotti. Los productores son casi profesionales, cuentan con buenos elementos de comunicación y por eso están bien informados. En una década y media la transformación fue radical, sobre todo en la forma de trabajar el suelo.

Caminotti señala que en la segunda mitad de la década de 1980 había por lo menos diez labores en cada cultivo, las cuales fueron reducidas sustancialmente por el sistema de siembra directa.

La Estación Experimental consiguió excelentes resultados. Tuvo períodos de crisis y de bonanzas, pero considera que fueron más importantes las épocas positivas, en las que se daban las condiciones para poner en marcha la innovación tecnológica en todo su potencial.

FAROLES DE QUEROSENE

El agrónomo reconoce que muchas veces descuidó a su familia por dar prioridad al trabajo, sobre todo cuando empezó con la actividad porcina.

No se trataba de que prefiriese estar fuera de su hogar por disfrutar de grandes comodidades en la Estación. Al contrario: los comienzos fueron muy precarios, pero considera que vivió “maravillosamente bien” su tiempo en el INTA. Tiene varios motivos para estar agradecido. Primero, porque le permitió trabajar en lo que le gustaba. Segundo, porque lo indujo a capacitarse. Y tercero, porque el INTA jamás le puso límites a su título de agrónomo en la carrera escalafonaria.

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